Definición de Freír en Sartén

El uso de una sartén para freír es un método en el que se sumerge parcialmente los alimentos en una cantidad moderada de grasa a medio fuego (325°F). En este método se usa más grasa que al saltear pero menos que al freír mediante inmersión total. La cantidad de grasa debe bastar para cubrir de 1/4 a 1/3 de la fritura, que se suele empanizar o rebozar antes. Los alimentos así fritos se pueden cocinar totalmente durante el proceso de fritura en la hornilla o se pueden acabar en el horno. Con contadas e importantes excepciones, las salsas preferidas para los platillos fritos se preparan y se sirven aparte.

Características generales de los alimentos adecuados para freír:

  • Se fríen por porción o menos
  • Son naturalmente tiernos
  • Se les ha eliminado toda la grasa, cartílagos, pellejo y huesos.

Ejemplos de Alimentos Adecuados para Freír

Los cortes de carne para freír se toman de áreas tiernas del costillar y el lomo, y ciertos cortes de la pierna, como la pulpa negra. Aunque no hay reglas estrictas al respecto, conviene hacer notar que es más corriente emplear esta técnica con carnes blancas. Con algunas excepciones, las carnes rojas que se cocinan hasta que quedan en su punto por lo general no se fríen. Se puede freír pechugas de ave y en algunos casos pollos enteros con hueso troceados. Como regla general, los alimentos fritos de esta manera se suelen presentar deshuesados. Ejemplos corrientes son los filetes de pescados magros como el lenguado, la platija o la trucha. Por lo general, los moluscos y los crustáceos no se fríen. Evite freír pescados como el pescado azul y el salmón, ya que se trata de pescados grasos más adecuados para prepararlos con otras técnicas, como a la parrilla. Además, esta técnica se presta más para preparar verduras tiernas o previamente cocidas, como los calabacines o la coliflor. Alimentos preparados como las croquetas de pescado y las frituras se pueden preparar muy bien con esta técnica.